29 enero 2009

JOSEBA EGIBAR: LA "PERLA" DE ARZALLUZ



Máximo dirigente guipuzcoano del PNV, y personaje controvertido y polémico, Joseba Egibar se presenta por sexta vez como candidato por Gipuzkoa a las elecciones autonómicas a pesar de su trayectoria en declive y cada vez más radicalizada.

Es uno de los máximos dirigentes del PNV y ahora en su partido le mantienen escondido porque vienen las elecciones autonómicas. Egibar estos días no "existe", no "compite" en discurso electoral, ni en programa, ni siquiera sale en las fotos, como en su día hacían con Arzalluz cuando se acercaba una contienda electoral.

El pasado día 27 a la noche, leí unas declaraciones de Joseba Egibar que decían “se le están dando excusas a ETA para volver a matar”, relativas a las candidaturas que ETA está intentando “colarnos” a los vascos para volver a estar en el Parlamento Vasco. Estas declaraciones habían desaparecido de los medios digitales un par de horas después. Barbaridades como ésta son el día a día de las políticas del PNV y contaminan y enferman a una sociedad de ciudadanos que debieran ser libres. Burradas como ésta, hacen que acomplejados como Patxi López se encuentre en una estrategia de falso "vasquismo-inventado-hace-dos-días", que pretende hacer de él un vasquito sometido que aspira a que Egibar le conceda un "label vasco" que nunca se le otorgará.

Y es que Joseba Egibar es la verdadera cara del PNV, es un nacionalista excluyente por convicción, de discurso agresivo contra los constitucionalistas en Euskadi. Está empeñado en destruir la Nación española traicionándola desde dentro, desde sus instituciones, para convertirla en un puñado de estados asociados de ciudadanos con prejuicios e insolidarios.

Egibar es una de las mas representativas paradojas de la democracia española que, queriendo destruirla, la utiliza como su medio de vida y a la vez, como arma arrojadiza. Es uno de los personajes del PNV que no tiene pelos en la lengua para evidenciar con gestos y declaraciones que "comparte objetivos políticos" con ETA.

Hace sólo cuatro meses, Arzalluz dijo de su delfín y sustituto Egibar, que era "el mejor candidato para sustituir a Imaz" tras la renuncia de este a tragar y seguir presidiendo el PNV.

Comentaba no hace mucho el portavoz del PSE Rodolfo Ares que Egibar "se ha quitado la careta y, una vez más, se ha vuelto a convertir en el líder radical que rezuma rencor y odio contra todos aquellos que no son nacionalistas". Y yo pregunto, ¿han visto alguna vez a Egibar con careta?

Y hace horas, el presidente del PNV en Gipuzkoa hacía su particular precampaña en Zarauz, en un magnífico restaurante llamado Aitan-Etxe. Inmerso en una de esas comilonas a las que es "evidentemente" aficionado, y que parece que le provocan diarrea verborréica, se atrevía a sentenciar que "impedir a la izquierda abertzale presentarse a los comicios supone una amputación al cuerpo electoral vasco porque, así, toda la sociedad no va a estar representada en el Parlamento Vasco".

Su rechazo público a desalojar a ANV de Mondragón, posición que tuvo que corregir la dirección de su partido, el EBB (supongo que por cálculo electoral), su estrategia fallida en el intento de conformar una caja única vasca, que era una apuesta personal del peneuvista, y un sinfín de declaraciones alineadas con la "línea Otegi", han provocado críticas e indignación desde las filas de su propio partido al ver que por sexta vez ha sido proclamado cabeza de lista del PNV de Gipuzkoa.

«Eso parece un contrasentido, todo lo contrario de lo que es asumir responsabilidades», dijo un miembro del Gipuzku buru batzar que es su propia ejecutiva en Gipuzkoa. «Cuando como entrenador diseña una estrategia y el equipo baja a segunda, te vas a la calle», comentó un peneuvista vizcaíno.

Y es que la verdadera cara del PNV, que no es otra que la decadencia de una ideología caduca y rancia, que apesta a regímenes de tiempos pasados dictatoriales e "implacables" en lo social, en lo personal, en lo laboral y en lo económico con los vascos que no se someten al "régimen obligatorio", es la esencia del PNV. Esta esencia sabiniana está siendo escondida y disfrazada de sonrisas cínicas y frases "políticamente correctas" que parecen que engañan a algún votante.

Los vascos reivindicamos nuestro derecho a decidir libremente y ahora es el momento, el próximo 1 de marzo. Que hable Joseba Egibar, que los vascos necesitamos políticos sin careta.

Animo a los vascos libres a que voten sin complejos, porque cada uno de nosotros defendemos nuestra forma de ser vascos, no hace falta inventarse nada.