17 abril 2011

Carta abierta a Regina Otaola.


Mi querida amiga,

Siendo tan noble ciegas cualquier miseria, siendo tan honesta deslumbras a la mentira, siendo tan trabajadora avergüenzas a la apariencia, siendo tan valiente obstruyes los procesos del miedo, así que entiendo sobradamente tu decisión, tuya y solo tuya.

Tu decisión es triste para los que deseamos votarte y no podremos, desconcertante para los que te pensamos referente moral, pero ilusionante para tus amigos porque te deseamos un maravilloso futuro de realización personal y laboral y un día a día con un poco de tranquilidad para que construyas de nuevo tu intimidad.

Sabes que has escrito historia de España con tu perseverancia y duro trabajo, y que Lizarza con su nuevo puente es un símbolo de democracia, si, pero debes asimilar que para la inmensa mayoría de los españoles tu eres un referente como lo es María, y los referentes no se destruyen de hoy para mañana ni con un libro infame ni con estrategias oscuras de poder.

Esta sociedad vasca hacia la libertad por la que hemos trabajado incansablemente, ha avanzado algo y eso nos pertenece a los que hemos estado ahí, por eso creo que todo ha merecido la pena y tu faro ha sido esencial.

Me apena que hayas decidido colgar el “kaiku” pero lo entiendo y espero que no sea definitivo. A diferencia de ti yo no lo quiero colgar, me resisto porque creo que aquí que somos pocos, somos todos necesarios. Pero creo que mi kaiku lo colgarán por mí y por muchos de mis compañeros y me veré en breve “decidiendo mi futuro” como tú. Ironías de la vida.

Los españoles nos sentimos profundamente orgullosos de ti y de tus logros.

Gracias por tu dignidad, por tu trabajo, por haber estado siempre defendiendo la libertad y la verdad dónde era mas incómodo Regina.


Nerea Alzola.