El joven guardia civil Mario Leal Baquero casado y con
una hija de cinco años, fue asesinado el 6 de diciembre de 1985 de diez
disparos, por el criminal que en 2013 anda suelto, que va de potes y se cruza
por la calle triunfante con sus
amenazados y víctimas.
El mismo asesino participó en la colocación de un artefacto
con 20 kilos de explosivo, que acabó con la vida de dos guardias civiles,
Antonio López Martínez-Colmenero de 31 años y Pedro Galnares Barrera de 26 años
de edad, este último asesinado sin conocer al bebé que había engendrado. Este
repugnante criminal, está en casa ,desde el pasado 23 de octubre y se ríe de la
democracia y de la Nación.
El etarra que secuestró y mantuvo encerrado en un zulo de
3,5 metros cuadrados, desde el 17 de enero de 1996 y durante 532 días de martirio,
a José Antonio Ortega Lara, es hoy parte de la sociedad vasca con sus derechos
y libertades (esto último es privilegio de algunos). Esa misma basura humana que
calló para dejar morir a Ortega en aquel agujero, hoy toma vinos con su
cuadrilla por las calles de Mondragón y pasea feliz con su
realidad.
El asesino de paseo por Mondragón.
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La grave decisión política
que libera a este condenado a 178 años por sus terribles crímenes, se toma en
contra de expertos como la forense Carmen Baena que informó el 27 de agosto de 2012 que su
apariencia degradada era derivada de los efectos secundarios de la radioterapia y no de un diagnóstico de su enfermedad que se
correspondiera con un estado terminal. Es una decisión política que se toma en
contra de la esencia ideológica hasta entonces, propia del partido gobernante. Es una terrible decisión tomada dando la espalda a los ciudadanos y contraviniendo el mandato de los votantes. Se toma sin escrúpulo moral o de conciencia, y sobre todo, se toma pisando la
dignidad de las viudas y huérfanos que ocasionaron él, y su banda terrorista.
Y lo liberan pudiendo optar por no hacerlo también con la
Ley en la mano. Nunca un refrán cobró tanto sentido: a Dios rogando y con el mazo dando.
Mientras Instituciones Penitenciarias, dependiente del ministro de Interior, proponía la libertad de este angelito, la Fiscalía, cuyo máximo responsable nombra Justicia, se oponía frontalmente a ella con el apoyo del ministro Alberto Ruiz-Gallardón.
La puerta de la manipulación histórica también se la
hemos abierto. Están “socializando” la conseguida impunidad de sus crímenes, y sus
consecuencias, gozan ya de la impotencia de los humillados o silenciados y de la indiferencia de
los cobardes. Han conseguido que la
limpieza étnica la hagan los propios susceptibles de ser depurados automutilándose
y diezmando una resistencia indispensable para la libertad y para la unidad de
España. A cambio, “perdonan algunas vidas un ratito” y hasta les miran con gesto
de menos asco, eso sí, siempre que sean “dóciles
y maleables”.
Mientras Instituciones Penitenciarias, dependiente del ministro de Interior, proponía la libertad de este angelito, la Fiscalía, cuyo máximo responsable nombra Justicia, se oponía frontalmente a ella con el apoyo del ministro Alberto Ruiz-Gallardón.
Ya en 2013, y mientras el asesino engorda, pasa su día
número 155 en su tierra, en su casa, disfrutando de su libertad, recuperándose con
sorprendente rapidez de su presunto estado de desahucio.
Y se reitera: 'Sé
que causé daño y no me arrepiento'.
Se reitera porque ha ganado y el daño le ha salido
gratis.
Ya lo gritaban en el homenaje de recibimiento organizado
por los proetarras entre fotos de presos asesinos y gritos de -Jo ta ke, irabazi
arte- el día 23 de octubre en Mondragón. Le animaban a seguir hasta ganar. ¿A
quién creen que querían que Bolinaga ganara? ¿En nombre de quién? ¿Para
conseguir qué?
El asesino no se arrepiente porque el espaldarazo o
legitimación de su proyecto político sangriento es evidente, y además se lo
proporciona quien menos él espera. No se puede arrepentir de su "lucha por
Euskal Herria", porque le ha traído un final feliz personal y resultados
de éxito político para el euskonazismo y desde el euskonazismo.
Y además demuestra y consigue más cosas. Demuestra que el
chantaje a la Nación ahora es posible. Pone en evidencia una España débil,
moralmente corrupta e inundada de un relativismo que es la oportunidad de los
asesinos para sacar tajada. Y la están sacando.
Se han introducido en las instituciones españolas los
proetarras y han logrado ocupar escaños y asesorías varias por los que cobran
dinero del erario público, gobiernan a punta de pistola, amenazan mientras gestionan
el dinero de todos (también el de sus víctimas) en pro de causas a buen seguro indecentes.
Todo esto mientras los pistoleros y su entramado criminal se reorganiza, se
fortalece con ingresos y gana terreno a la democracia.

Iosu el asesino, debería estar en la cárcel pagando. Alguien debería explicarnos a los españoles la verdad de por qué está fuera.