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03 octubre 2014

URKULLU CON PIEL DE CORDERO (II)

Urkullu presenta un plan de reinserción para presos etarras para el que no es competente. 
Y además no da una. Pobre. La credibilidad institucional queda muy tocada.

Para empezar, menuda ironía la de llamar al plan "Hitzeman", que se traduce como "dar la palabra". Y se la pretende dar a los asesinos condenados orgullosos de serlo, supongo. A esos que todavía queden en la cárcel por terrorismo. Además no solo les pretende dar la palabra sino también asesoría psicológica, asesoría legal, trabajo y piso (sic). Y todo esto, Urkullu, quiere que se haga con el dinero de todos y poniendo a disposición de los delincuentes la administración. No parece justo, ni sensato, ni siquiera bueno para la sociedad vasca que con ésto enferma un poquito más.

El lehendakari "sensible" no pide nada para las familias destrozadas por los malnacidos a los que pretende acunar Urkullu. Para los chantajeados, amenazados, extorsionados, tampoco. Ni siquiera pide a ETA que devuelvan el dinero del "impuesto revolucionario" a los extorsionados y ¡eso que ETA daba recibo!.

Este plan es renombrado denominándolo "vía legal". (¿Quién elige los nombres del papel este? ¿Otro que quiere mal a Urkullu?)

"Vía Legal". Sin embargo nunca lo será porque no puede ser legal, una vía que no existe, por tanto esto se queda en una ocurrencia de papel de Urkullu, ya que la competencia exclusiva es de Instituciones Penitenciarias, es decir, del Ministro Fernández Diaz, y no del gobierno autonómico. Y el Gobierno Rajoy ya tiene su propia Vía Nanclares. Vergonzante, heredada, fracasada, pero ahí está.

En el texto que presenta Urkullu se dice: "este programa ni garantiza nada ni es una fórmula mágica ni pretende crear expectativas falsas de solución a una problemática muy compleja", sin embargo lo escribe un gobierno sin competencia para hacerlo viable y lo denomina "vía Legal".

Urkullu defiende su intención de «abrir un camino legal, viable realista y progresivo que pueda ser social y políticamente compartido de forma constructiva". Pero se queda en intención, así que cambiemos la expresión "ocurrencia en papel" por la de "intención en papel". 

Pero el propio Lehendakari Urkullu, ahonda en eliminar cualquier vestigio de credibilidad que pudiera transmitir y se empeña en insistir en su incoherencia exigiendo el traspaso de las políticas penitenciarias a la vez que presenta este borrador, dejando ver así que no es competente, y sin la competencia no puede desarrollar este plan. Evidencia que su plan es una "intención en papel mojado".

Se permite Urkullu elaborar el detalle de procedimiento. Para acceder a este chollo de plan que no podrá hacer realidad, Urkullu (en dicho papel mojado) ofrece a los reclusos que se acojan a este plan fantasioso, de manera «personal y voluntaria» y que firmen en un documento su compromiso con la «paz y la convivencia», dos años de «cobertura institucional», que «se traduce en»: asesoramiento personal y legal, apoyo psicológico, apoyo a la reinserción laboral y de búsqueda de vivienda. Además Urkullu ofrece el acercamiento de presos de ETA, y de entre estos, los «relacionados con actividades políticas antes ilegalizadas y ahora normalizadas», dice que deben ser puestos en libertad. 

Y yo me acuerdo de Miguel Ángel Blanco Garrido.

A cambio de esta barbaridad, Urkullu dice que desde la secretaría de «Paz y Convivencia» de Jonan Fernández se ofrecería a las víctimas «palabras y hechos» de «reparación moral», basados en el reconocimiento por parte del preso de que cometió una injusticia. Pero de arrepentirse, colaborar con la justicia para detener a los que están libres o esclarecer casos no resueltos, Urkullu no ofrece ni dice nada. Urkullu "el político sensible" excluye a los presos enfermos o mayores de 70 años porque "no necesitan seguir el programa". Y aquí me acuerdo del asco inmenso que me produjo la decisión política de excarcelar al torturador Josu Uribetxeberría Bolinaga.


Con el nuevo plan de Urkullu aflora el presente y la historia.

Y yo me acuerdo de Consuelo Ordoñez.


Me acuerdo de todas las víctimas del terrorismo. 


Me acuerdo de muchas vivencias pasadas.


Me acuerdo de cuando el PNV no engañaba al PSE y al PP con esa vieja piel de cordero.







URKULLU CON PIEL DE CORDERO

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http://www.elconfidencial.com/ultima-hora-en-vivo/2014-10-03/familiares-de-presos-de-eta-ven-ineficaz-el-plan-de-reinsercion-de-urkullu_380080/


04 octubre 2008

LA FALSA JUVENTUD DE ETA


Todavía recuerdo al Sr. Ibarretxe en el púlpito del Parlamento Vasco, no hace tanto, (bueno sí, tres años y medio), colocando equidistante de sí mismo, a la banda ilegalizada ETA hacia un lado, y en el extremo opuesto a un partido democrático, el Partido Popular. Se cansó de equipararlos, y paso a la descalificación, le tocó después al PSE la ración de bronca, y los ciudadanos asistíamos atónitos a un debate de investidura de un lehendakari cabreado y con una pataleta que le hizo perder los papeles en mas de una ocasión. Los ciudadanos no podíamos creer que una persona aparentemente racional como él, pudiera plantear de forma tan desafortunada, semejante idea cruel, disparatada y sobrecogedora y muchos sentimos su engaño y su falsedad.

Hoy muchos vascos y vascas, seguimos sintiendo que el Sr Ibarretxe es el lehendakari de muy pocos. Muchos jóvenes vascos nos damos cuenta de que lo suyo no es la preocupación por nuestro problemas, es una simple conducta carente de ética moral que desprecia públicamente la vida humana. Que sus condenas de asesinatos eran una reivindicación a ETA de que no fuera “por libre”, era un llamamiento a que se unieran a él mismo, bajo su batuta política, con el fin de acabar con los demócratas que le estorban, y que los asesinos sean sus compañeros salvapatrias. Pues ahora repite, y quiere pescar en caladeros de verdugos o voceros de ellos.

¡Vaya estómago el de sus votantes! Este convencimiento mío y de tantos jóvenes, nos demuestra que para los nacionalistas mentirosos, es decir los dirigentes del PNV, la vida de “los otros" no vale nada...

Esto se ha demostrado desde el nacionalismo desde hace muchos años, ese ruin juego de doble moral en el que con sonrisa amable le dicen a sus adeptos que no se preocupen de nada, que la culpa es de aquellos, que existen y además, osan salir a la calle y pasar por delante para provocar...El PNV no juega limpio. Si algo ha caracterizado al PNV a lo largo de su historia es la falta de honor, de palabra, sus deslealtades y traiciones. Desde Santoña pasando por la deslealtad al Estatuto de Guernica,... Y empeñando a Euskadi y amenazando a España por un puñado de votos de asesinos y de aquellos que los jalean. Si, cualquier estrategia es válida para conseguir esos votos, no tanto para interferir en la foto Otegi ETA-Pachi PSOE, sino para liderarla absorviendo a ETA en su seno. Una de las mayores traiciones a la democracia la ha realizado el PNV en su delito de desobediencia desde el Parlamento Vasco, negándose a aplicar la Ley y las sentencias judiciales, “olvidando” que el poder judicial no reside en el parlamento, legitimando a terroristas y por tanto el “derecho a matar”, confundiendo competencias con los poderes del Estado y creando inestabilidad económica, desconfianza e indignación social y el total descrédito de la cámara vasca. Atutxa al banquillo, pero Izaskun Bilbao aprende la lección, es un pasito.

Pero los jóvenes, entendemos de principios y de moral. Sabemos cosas como que todos los españoles tenemos los mismos derechos y que los jóvenes vascos constitucionalistas, ni somos de segunda, ni permitimos que se nos equipare con la banda de asesinos. Sabemos de democracia y del respeto a los derechos fundamentales y de lo que no sabemos, es de dictaduras, y mucho menos sabemos de integrar regímenes totalitarios o dictatoriales.

Lo que en ningún caso puede ser es que “los jóvenes vascos” sea el término ya habitual para referirse a los cobardes asesinos de ETA, es algo, que el PNV usa de forma insistente, e insistente es la humillación y rabia que provoca en nuestro sentimiento de juventud.

Es así como consiguen que parte de los jóvenes vascos no opinen y disimulen, con una parte de su vida silenciada por el miedo y la presión social del fascismo sobre la indefensa democracia y la debilidad de la libertad de expresión.

Es así, también, como consiguen adeptos al régimen totalitario nacionalista, la comodidad del asentimiento tontorrón que desfigura las personalidades débiles e inconsistentes de la adolescencia y dibuja grupitos de fantoches abducidos por la causa que ponen su granito de arena y quién sabe si “algo mas”, entre zurito y zurito en bares sólo para ellos, no vaya a ser que se mezcle la idiotez de su raza.
..Y esto, añadido a un férreo adoctrinamiento educacional a tiernas edades, tiene como resultado aberraciones como personas que no podrán formarse porque no tienen criterio propio, sólo tienen sloganes inconsistentes y sin hilo conductor grabados a base de miles de repeticiones. Ya se sabe. Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad.

Pero no es Euskal Herria todo lo que reluce, porque todos esos jóvenes callados, trabajadores, ahorradores y que se dedican a buscar empleo, novio/a, o un piso compartido y desarrollarse intelectual y profesionalmente, somos muchos e Euskadi y en España. No se meten “en líos” porque el miedo es libre, pero el voto es secreto... dicen.

Esos, y los que no nos callamos, y decimos verdades como esta, a los que el PNV nos trata como apestados aunque no consigan apestar nada que no sea su propia dignidad, y a los que no son nacidos en Euskadi y no hablan la jerga “peneuvista”, y a los que sí somos vascos pero les fastidia que creamos que Bilbao es la mejor ciudad de España, esos Sí somos los jóvenes vascos.

Y cada vez somos mas. Y nos han hecho daño los asesinos, a los que no podemos integrar en el colectivo de jóvenes por indignos para ello.
Han matado niños y niñas, mujeres y hombres, amigos o no, y hemos llorado y sentido la crueldad del criminal, y por los chantajeados y sus miedos, y por los acosados. Tampoco podemos integrarlos en el colectivo gentilicio de vascos, porque los vascos somos serios, trabajadores, parcos en palabras y honrados, pero en ninguno de los casos somos mentes enfermas y sucias.

Así que cada vez que oigo al Lehendakari y ocasionalmente a dirigentes del PSOE hablar de jóvenes vascos aludiendo a asesinos etarras pienso en que no podían insultarme de forma mas ruín.