Pronostica que "la España viva también hará historia en las provincias vascas el 28 de abril"
EP - Martes, 19 de Marzo de 2019 - Actualizado a las 19:50h
Nerea Alzola, en una imagen de archivo. (EFE)
La exparlamentaria del PP vasco Nerea Alzola encabezará la lista de Vox al Congreso por Bizkaia, según ha anunciado el partido que lidera Santiago Abascal a través de las redes sociales.
BILBAO. En la cuenta de Vox en twitter, la formación anuncia la candidatura de Alzola y pronostica que "la España viva también hará historia en las provincias vascas el 28 de abril".
La exparlamentaria popular también ha confirmado la noticia en un mensaje difundido en esa red social. "Es un honor presentarme en mi tierra por España con un partido fuerte y nítido", ha dicho.
CONCEJAL Y PARLAMENTARIA
Nerea Alzola fue portavoz del PP de Sondika, concejal de distrito en Bilbao, además de diputada autonómica en el Parlamento Vasco por Bizkaia. En la Cámara vasca coincidió, entre 2007 y 2009, con Santiago Abascal.
Alzola se afilió al PP a raíz del asesinato de Miguel Angel Blanco y fue miembro de la Junta Directiva Nacional de Foro Ermua durante las presidencias de Mikel Buesa y de Iñaki Ezquerra.
El 13 de octubre de 2012, Alzola se dio de baja del Partido Popular, según fuentes cercanas a la nueva candidata de Vox, tras la excarcelación del miembro de ETA Josu Uribeetxebarria Bolinaga durante el Gobierno de Mariano Rajoy.
En el programa Redacción Abierta, con Rafael Núñez
Publicado el 20 mar. 2019
Nerea Alzola, concede en la Redacción Abierta de la mañana su primera entrevista como la número uno de VOX por Vizcaya, después de ser una dirigente histórica en el PP vasco. 'No me preocupan nada las críticas'. Alzola quiere ser la opción de los vizcaínos 'para que el PNV no pueda poner y quitar gobiernos'. La líder afirma que es la aspiración de VOX en Vizcaya tras la situación que viven los vizcaínos: 'Que ETA no mate no quiere decir que el nacionalismo obligatorio y la presión social no estén ahí'.
Recuerda que puedes ver en directo Intereconomia en la web www.eltorotv.com
Dos jovencísimos portavoces de la asociación que defiende a los presos terroristas de ETA, Etxerat, leyeron un papel fechado en marzo de 2019 y denominado “Aportación de Etxerat a la convivencia”. Me pregunto si han vivido el terror de Eta o cuántos años tenían el de julio de 1997 estos hijos de la democracia. En este texto se dice que tienen
“el objetivo y el compromiso claro de contribuir a la convivencia y a la resolución del conflicto político”.
Después de que los terroristas mataran a casi mil personas, dejasen miles de víctimas, decenas de miles de personas con secuelas psicológicas, casi 300.000 exiliados y una sociedad en coma, sometida al terror, no veo difícil que los partidarios de ETA y su proyecto político alcancen sus objetivos.
Purgados los discrepantes, asesinados, expulsados, resignados o sometidos, seguro que es más fácil lograr la convivencia. Aunque sea falsa. Seguro que en breve habrá una foto con alguna de sus víctimas que no puede más, y que acepta unas “disculpas sinceras” para la foto. Así es como se “resuelve el conflicto político” que, ni es conflicto, ni es político. Todo ello será aplaudido y apoyado por el PNV que buscará un sitio equidistante en la foto y la recolección de nueces correspondiente.
Los familiares de etarras han reconocido en ese papel que todo lo anterior no era sincero, y que es una pena que haya quién “ha perdido a su familiar de forma violenta”, como si de un accidente ajeno a los asesinos encarcelados se tratara:
"Expresamos nuestras más sinceras disculpas porque, sin ser conscientes de ello, hayamos podido, con nuestra distancia, contribuir más al dolor que deben afrontar las víctimas de ETA por la pena de haber perdido a su familiar de manera violenta".
Al parecer su pecado ha sido la distancia con los vascos masacrados por el nacismo de ETA.
La asociación de familiares de etarras
"reconoce, respeta y empatiza con todas las víctimas de las diferentes expresiones de violencia",
y citan, expresamente mezclando, sin la más mínima ética o dignidad,
"a las víctimas de ETA, a las de los Comandos Autónomos, a las del terrorismo del Estado, a las víctimas de actuaciones de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado español, a las víctimas de torturas".
Lo cierto es que los etarras y sus familiares siguen sin condenar el terrorismo y sin colaborar para resolver los asesinatos que han quedado impunes. Tampoco lo hacen los partidos políticos que les representan, que defienden el terrorismo como proyecto político para la independencia de una región de España. Los demás partidos lo toleran y blanquean, yes al gobierno de la Nación al que hay que interpelar y exigir responsabilidades por esta escalada en la construcción de grandes mentiras. Al que esté.
Es la mentira de la “convivencia” nacida del exterminio y el miedo.
Tenemos a la vista dos fechas electorales que nos permitirán
expresar con nuestro voto lo que opinamos de la gestión política y de los
propios políticos.
Las próximas elecciones generales en España serán el 28 de abril del 2019. Las elecciones autonómicas de trece comunidades (todas excepto Andalucía,
Cataluña, País Vasco y Galicia) se celebrarán el domingo 26 de mayo del 2019 coincidiendo con los comicios municipales y las elecciones europeas.
La precampaña está ya “calentita” y los políticos están lanzando
mensajes, promesas y exhibiendo su faceta más solvente o amable a un ritmo
frenético. Entrevistas, debates
y actos colorean los telediarios, los programas radiofónicos, la prensa escrita
y las redes sociales y, en ellos, los candidatos exprimen las oportunidades intentando
seguir las pautas y cumplir con los objetivos previstos por los directores de
sus campañas.
La cualidades y
capacidades del candidato para la comunicación son imprescindibles para conseguir
una excelente imagen suya y de su proyecto, y una mayor eficiencia en la difusión
de sus mensajes. No sólo el fondo del mensaje es importante, las palabras
escogidas para transmitirlo o el tono de voz a emplear, tanto o más lo es el
ámbito de la comunicación no verbal
y, concretamente, el lenguaje corporal en sus dos facetas: la expresión
del cuerpo y la expresión facial. La emisión de un mensaje claro y positivo verbal
debe acompañarse un lenguaje corporal que transmita las mismas emociones y sensaciones buscando
persuadir y convencer más eficazmente.
Pensemos en las
entrevistas a un candidato y los primeros planos. Las expresiones faciales
expresan nítidamente las emociones de forma que serán las encargadas de
reforzar o delatar al candidato.
Si el candidato es impostado, construido y entrenado en la materia, puede imponer un
férreo control gestual, pero en algunos momentos veremos microexpresiones faciales que harán aflorar fugazmente la verdad de
sus inseguridades o la falta de convicción en su propio mensaje. Una amplia sonrisa
a la que no acompañan unos ojos sonrientes se traslada como una sonrisa no
creíble. Recordemos la frialdad de la sonrisa falsa de Artur Mas o la de Manuel Valls,
la amarga sonrisa de Puigdemont o de
Pilar Zabala (Elkarrekin Podemos) o la
fingida sonrisa de manual de José Luis
Rodríguez Zapatero.
Pero la expresión máxima de la impostura perfectamente
estudiada y entrenada la vemos en cada aparición de Pedro Sanchez, al que escasos detalles le delatan, en ocasiones
quizá la tensión en los músculos faciales, o esa “naturalidad” en su sonreír falso, perobien ensayado.
Abundando en el autosomentimiento
y control gestual existen también técnicas
de evitación. Por ejemplo, famosos son lo parpadeos continuados de
Rubalcaba con los que evitaba mirar al objetivo o a los ojos intentando
esconder conscientemente así la falsedad o incoherencia en sus mensajes.
El candidato hábil, convencido, ilusionado
con su proyecto, sincero en la creencia y defensa de sus principios y valores,
tendrá esta faceta superada porque su garantía de éxito es la naturalidad. Mirará a los ojos a su
interlocutor sin incomodidades, sin tensión y con el tiempo suficiente para
evidenciar su convicción que es verdadera y generar así confianza. Su cuerpo le
acompañará durante el mensaje de forma espontánea y sus microexpresiones
trasladarán honestidad. Un claro ejemplo de este perfil es María San Gil, expresidenta del PP Vasco que, precisamente,
abandonó la primera línea política cuando no le dejaron seguir defendiendo
aquello en lo que cree.
Fotos de 20minutos.es, bolsamanía.com, lasexta.com y https://www.fundacionvillacisneros.es/
Comparto seis clásicos de Bilbao que para un bilbaíno con diptongo son de visita obligada.
No sé si son los mejores o si estáis de acuerdo en lo que resalto de ellos, pero son los primeros que me vienen a la mente, y cuando puedo los disfruto. Todos ellos diferentes, todos ellos con pinchos buenísimos.
Bar EME (Calle General Concha 5): Sus sándwiches son una institución en Bilbao y forman parte de la vida del "botxo". Para comérselos en el propio bar, en casa, en el parque o en San Mamés, para comer, pinchar o cenar, nos zampamos por lo menos uno "normal" y uno "picantillo".
Serantes II (Alameda de Urquijo 51): Comida tradicional vasca con platos de temporada fuera de carta muy interesantes, en un céntrico y agradable establecimiento que sabes que no te fallará. Los boletus o las alcachofas de temporada están exquisitas para comenzar...
Café Iruña (Colón de Larreategui 13): El espectacular café de 1903 inspirado en los palacios andaluces moriscos conecta con el día a día de los bilbaínos desde la mañana, con sus deliciosos desayunos, hasta la merienda cena en la gran barra de pinchos que no descansa. Por la tarde tiene unos pinchos morunos buenísimos.
El Huevo Frito(Maestro García Rivero 1): Bar de ricos pinchos con abundancia de huevos de codorniz que desaparecen y renuevan la barra "en un titá". Un lugar muy del Athletic con tele en un córner que resulta ideal para potes de tarde -noche.
Víctor Montes (Plaza Nueva 2): Situado en la Plaza Nueva este restaurante y bar de pinchos es un lugar muy querido y conocido. En su origen fue un ultramarinos.
Asador Indusi (García Rivero 7): Asador céntrico, de aspecto recio e informal, con un chuletón "de aúpa".
El pasado 17 de agosto unos terroristas islamistas mataron en Barcelona y Cambrils a 16 personas e hirieron a un centenar más.
Como consecuencia de estos atentados se convoca en Barcelona el sábado 26 de agosto una gran manifestación a la que acuden las más altas autoridades del Estado y todas las fuerzas políticas. Se desplaza la plana mayor del gobierno nacional y de los grandes partidos: PP, PSOE, C´s y Podemos. Confirma y acude el Rey de España, participación innovadora que no tiene precedentes en nuestro país, y que muchos hemos entendido como la cercanía de un Rey que, con palabras y hechos, quiere estar junto a su pueblo frente al terrorismo.
Organiza la marcha el gobierno autonómico y la alcaldesa anima a la asistencia.
Hasta ahí, una reacción correcta en un país democrático y desarrollado.
S.M.R., al igual que otras autoridades como la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, pensaban que iban a una manifestación de unidad contra el terrorismo y de solidaridad con las víctimas de los atentados del pasado 17 de agosto.
Pero los días previos pudimos asistir ojopláticos a una serie de comportamientos políticos desconcertantes que quizá debieran haber sido estudiados para adoptar medidas o decisiones de forma previa.
El Rey de España Felipe VI estuvo en la manifestación de Barcelona detrás de una pancarta que portaba el lema “No tinc por", (“No tengo miedo”). Siendo comprensivos y extremadamente flexibles, entendemos que se elige este lema porque puede ser del agrado de todas las ideologías, quepan o no dentro de nuestra democracia. Considero que es un error querer que se unan a los demócratas, ideologías o tradiciones, como por ejemplo, el brazo político de ETA o islamistas que profesan una religión que alienta la yihad. Aquel que no condena el terrorismo o que no acepta un lema como pudiera ser: “con las víctimas y contra el terrorismo”, no puede estar contra el terrorismo y, por tanto, no cabe en nuestra democracia.
Otro aspecto que llama la atención es que organiza la manifestación el gobierno autonómico impulsor de un proceso de secesión unilateral ilegal que tampoco cabe en nuestro ordenamiento jurídico. Es su competencia, por eso lo organiza, pero dada la situación política debiera haberse analizado el recibimiento a los máximos representantes del gobierno de la Nación y al Rey que es símbolo nacional. A pesar de eso se confía una vez más en una “lealtad institucional” que ya se ha demostrado inexistente.
También confirman su asistencia, días antes de la marcha, representantes del brazo político de ETA, denominado EH Bildu, partido legalizado sin condenar el atentado de Hipercor ni ninguno otro de autoría etarra. El 19 de junio de 1987 ETA asesinó a 21 personas e hirió a otras 45 al hacer explotar un Ford Sierra con 30 kilos de amonal y 100 litros de gasolina en el aparcamiento de Hipercor, en la Meridiana de Barcelona. Quince personas fueron abrasados o asfixiados en el propio atentado y otros 6 agonizaron hasta la muerte por las quemaduras severas los días posteriores. Cuatro de los muertos eran niños. Ni una palabra de EH Bildu condenando Hipercor y tampoco los atentados yihadistas. A nadie le pareció moralmente cuestionable que asistieran. Eso hace pensar que en la manifestación no se condenaría inequívocamente el terrorismo.
El llamamiento público de la “asamblea nacional catalana” a portar esteladas el día de la manifestación ratificado por el líder de ERC y vicepresidente de la Generalidad, Oriol Junqueras, hace prever que el apoyo a las víctimas del atentado y la unidad contra el terrorismo no han sido la prioridad en la organización.
"Felipe, quien quiere la paz no trafica con armas", "Mariano, we want peace, not arms sales” han sido dos de los carteles que portaban un centenar de nacionalistas organizados con el único propósito de conseguir una foto que humille a España y desprecie a las víctimas del atentado terrorista. Así pervierte el nacionalismo un noble acto del pueblo español y el motivo por el que cientos de miles de personas acudieron a Barcelona el día 17 de agosto.
Estos carteles se acompañaban de otros insultantes y punibles en los que se llegaba a culpar al Rey de España de los atentados. Espero que la fiscalía general del Estado, el Gobierno de la Nación y los partidos políticos ejerzan sus competencias frente a la afrenta a todos los españoles.
Los nacionalistas se preocuparon de forma enfermiza por mantener rodeados a las autoridades y al Rey con su cartelería y algunas esteladas para “la foto”. No había atentado, víctimas, ni valor superior moral que les distrajera de su patética obsesión por el insulto y la ofensa.
El Rey flanqueado por dos mujeres que representan a las comunidades musulmanas de Cataluña, a la derecha Rajoy, a la izquierda Puigdemont y Colau, asistía en repulsa por los atentados terroristas y para apoyar a las víctimas. Pero estos extremos, al gobierno autonómico no le importan, todo estaba ya organizado desde la estrechez moral y humana del nacionalismo para la pancarta contra España y para montar bronca, dejando el terrorismo y sus consecuencias en segundo plano. Al final de la manifestación fueron entrevistados varios líderes y autoridades políticas en los diversos medios de comunicación. La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau fue preguntada por los pitos y abucheos al Rey, a lo que contestó con "el ejemplar comportamiento de la gente". Si Colau fuera una autoridad digna de su cargo, debería pedir perdón por la afrenta de esos pocos a S.M.R y a todos los españoles.
Era un jueves de julio de
1997 sobre las 3 de la tarde y hacía mucho calor.
Miguel Ángel Blanco Garrido
era economista, tenía de 29 años y aquel día, como acostumbraba desde hacía
unos meses, iba a Éibar a trabajar después de haber comido en casa con sus
padres.
Miguel Ángel era concejal en
su pueblo y miembro de Nuevas Generaciones del PP de Vizcaya. Asumió esa
responsabilidad como un deber moral de mejorar su entorno y la calidad de vida
de sus vecinos.
Hace ya diecinueve años y dos días desde que Irantzu Gallastegui abordó en la estación de tren de Ermua a
Miguel Ángel Blanco Garrido.
Gallastegui le llevó,
engañado probablemente, hasta un coche en el que esperaban Francisco
Javier García Gaztelu (alias Txapote) y José Luis Geresta Mujica, (alias Oker). Lo metieron en el
coche y se lo llevaron.
Foto de EFE- Etarras Francisco Javier García Gaztelu e Irantzu Gallastegui
Un par de horas más tarde,
con una llamada al diario pro etarra Egin, los terroristas de ETA confirmaron
el secuestro de Miguel Ángel Blanco Garrido. A cambio de su vida, ETA pidió la
vuelta de todos los presos de su banda de asesinos antes de las 16:00 horas del
sábado 12 de julio. Era sólo una excusa para cometer la atrocidad que nunca
olvidaremos. Era un asesinato anunciado
que España entera vivió a cámara lenta.
El chantaje era humillante, indignante,
profundamente triste y Miguel Ángel éramos cada uno de nosotros, cada español,
cada vecino, incluso cada político. Estábamos heridos. Una gran mayoría nacionalista clamó en las
calles junto al resto del pueblo español en contra de la barbarie. Yo doy fe.
Estábamos todos. Todos, menos los que apoyan el terrorismo. El PNV y sus intereses hegemónicos se vieron arrollados por la marea de vascos en las calles que clamaban por la liberación de Miguel Ángel. El lehendakari Ardanza no tuvo más remedio que convocar la mesa de Ajuria Enea, a solicitud del PP de Iturgaiz que obtuvo el apoyo de los demás partidos. Los jeltzales estaban muy nerviosos y veían peligrar su acomodada posición en el poder porque la ciudadanía había "despertado". Xabier Arzalluz, (presidente del PNV en aquel tiempo), demostró su podredumbre moral cuando, tras negar en público el saludo a Carlos Iturgaiz, (el entonces presidente del PP Vasco), más tarde en privado le dijo: "Mira, Iturgaiz, ahora estamos todos juntos montados en la ola, pero cuando ésta baje, cada uno nos iremos por nuestro camino y nosotros ya sabemos lo que tenemos que hacer». Un año después, el PNV firmó el pacto de Estella con Batasuna- ETA. Mientras Arzalluz y el lehendakari Ardanza estaban urdiendo miserables estrategias, en la calle los militantes de base del PNV lloraban de rabia como el resto de los ciudadanos, porque también son humanos y porque, para esta atrocidad, no se les había adoctrinado. Recuerdo a un vecino del Batzoki del barrio bilbaíno de Deusto que, mientras se secaba las lágrimas con un pañuelo blanco de algodón arrugado portando "txapela a medio lao", nos decía apoyado en la barandilla de la ría frente al Ayuntamiento de Bilbao: "¡no puede ser esta barbaridad que están haciendo! ¡Se han "equivocado"!".
En esas 48 horas vi escenas que
no olvidaré. Había gente que lloraba discretamente apoyada en un semáforo con
los cascos puestos, imagino que oyendo la última hora el viernes por la mañana.
Niños demasiado pequeños para las expresiones dolor que había en sus rostros,
que custodiaban velas encendidas en la escalinata del Ayuntamiento de Bilbao
ese atardecer. Creo que temían que se pudieran apagar sus velas.
El silencio en
establecimientos, autobuses y lugares públicos era abrumador, innatural. Las
concentraciones de millones de personas fueron silenciosas y angustiosas. Estaban secuestrando a un tipo joven, a un buen hijo, a un joven trabajador amigo de sus amigos y a un representante del pueblo. Habían secuestrado nuestra elección y nuestra democracia.
FOTO EL CORREO
El Ministro del Interior Jaime Mayor Oreja fue el encargado de comparecer en nombre del Gobierno de Aznar. Fue cauto pero firme al dejar clara la posición de no cesión al chantaje. Y perseverante. Tanto que años más tarde, en 2004, consiguió tener a ETA contra las cuerdas, aislada política y socialmente, derrotada policialmente y agotada en sus esperanzas de logros políticos. Para garantizar un Estado fuerte y una sociedad libre pagamos un precio muy elevado hace hoy 19 años: A las 16:00 horas del 12 de
julio de 1997, Francisco Javier García Gaztelu le pegó dos tiros en la cabeza a Miguel Ángel. Lo llevó a
un monte cercano a Lasarte y mientras José Luis Geresta Mujica le sujetaba, allí le disparó: por la
espalda, maniatado, tumbado boca abajo y habiendo cubierto su cabeza.
Lo encontraron agonizando unos
cazadores. Falleció en el hospital Nuestra Señora de Aránzazu hacia las tres de
la madrugada del sábado 13 de julio.
Al conocer la noticia por
los medios de comunicación, paraban coches en la carretera y los conductores
rompían a llorar, las manos a la cabeza y las expresiones de horror y tristeza
desbordaban las calles de Bilbao y Ermua. Personas anónimas se miraban horrorizadas. Por instinto nos unimos en mareas
humanas que, ahora sí, gritaba: "¡asesinos!".
España lloraba mientras, una
interminable muchedumbre, desfilaba por la capilla ardiente instalada en el
salón de plenos del Ayuntamiento de Ermua. Todos queríamos despedirnos, mostrar
nuestro respeto a él y a los suyos, y rezar una oración por Miguel Ángel.
Su familia fue un ejemplo de
dignidad y valentía durante y después del terrible secuestro y asesinato. Se
ganaron la admiración del todo un país.
Surgió el Espíritu de Ermua
con la movilización de millones de españoles. La sociedad civil tomó las calles
pacíficamente para posicionarse contra el terrorismo y para la libertad.
Cientos de vascos dimos un
paso adelante por la libertad y contra ETA, y tomamos el testigo de Miguel Ángel
Blanco. Nos involucramos personalmente en la lucha por la libertad. Cada uno usó la herramienta que consideró más oportuna: organizaciones cívicas, partidos políticos y otras. Asumimos responsabilidades y nos plantamos frente a los totalitarios. Fueron años muy duros, eramos jóvenes y resistíamos todo.
La sentencia decía también: "Resulta
difícil pensar en una muerte más alevosa que la ocasionada a una víctima que,
tras más de 24 horas de doloroso cautiverio, se encuentra de espaldas, sujeta
por uno de los miembros del comando, con las manos atadas, y a la que
inopinadamente se le propinan dos disparos de arma de fuego en la cabeza.
Ibón Muñoa Ariznabarreta,
ex-concejal de HB en Éibar, confirmo haber cedido a los etarras su coche para
huir y su casa en la costa guipuzcoana para refugio. También facilitó
información sobre el concejal para su secuestro. En 2003 Muñoa fue condenado a
33 años como cómplice.
En una carta manuscrita que el etarra Kantauri envió a Txapote, decía: "Es muy importante el darles a
los políticos del PP. Deciros que cualquier político del PP es objetivo,
repetiros lo importante de estas acciones. Otra cosa, poner toda la fuerza posible
en levantar un concejal del PP dando un ultimátum de días para que los presos
estén en Euskadi. En relación a este tema (secuestro) hacerlo lo antes
posible...".
Este etarra también ordenó
asesinar al concejal del PP de Sevilla Alberto Jiménez Becerril y a su esposa
el 30 de enero de 1998. También está imputado en el sumario por el asesinato el
23 de enero de 1995 del que iba a ser el alcalde de San Sebastián días después,
Gregorio Ordóñez Fenollar.
Hoy es 12 de julio de 2016. Ha pasado media vida, pero no olvidamos.
ETA no mata desde octubre de
2011, fruto de más de una década de negociaciones políticas vergonzosas entre los asesinos y el PSOE de Rubalcaba y Eguiguren, pero
también, gracias a un excelente trabajo de Policía, Guardia Civil y los servicios
de inteligencia. Es una pena que, desde 2004, los políticos no hayan estado a la altura de
los profesionales que día a día luchan contra el terrorismo, porque hoy,
podríamos leer la historia real, que es la de asesinos que mataban a inocentes
para imponer un régimen político surgido del odio ideológico. En 2006, Rubalcaba era de Ministro de Interior y ya estaba en marcha su nueva estrategia de negociación con ETA. Ese año Jaime Mayor dijo: "La fortaleza de los verdugos es el resultado de una política de rendición que busca entregar la democracia a sus enemigos y fundar un nuevo régimen sobre los escombros de la soberanía de los españoles". Esto es realmente lo que está pasando, pero nos venden la gran mentira del "fin de ETA".
El pasado 28 de junio de 2016, en el acto de homenaje a las víctimas del terrorismo celebrado en el Congreso, la hermana de Miguel Ángel Blanco y Presidenta de la Fundación de Víctimas, Marimar Blanco, dejaba en evidencia una de las grandes cesiones a los verdugos: "Asistimos con consternación al lamentable espectáculo dever como desde determinados sectoresse abren a miembros deETA las puertas de las instituciones que nos representan a todos".
Tiene mucha razón. Esta presencia de proetarras en las instituciones que quieren destruir, es parte de la política de cesión que fortalece a los verdugos. Siendo impecable la declaración de Marimar Blanco, sorprende ver su incondicional apoyo público a los responsables políticos que, precisamente, dieron entrada a los etarras a las instituciones e iniciaron la senda del blanqueo de los asesinos, de nuevo, fortaleciéndolos, ministros que no han promovido la ilegalización de las organizaciones políticas que se jactan de haber exterminado a su rival ideológico, o ministros que deciden conceder el tercer grado a etarras sanguinarios como De Juana Chaos o Bolinaga. Otras evidencias de esta farsa ha sido ver publicado cómo algunos políticos vascos fuerzan sonrisas y abrazos con los asesinos de sus compañeros. Creo que es una actitud que humilla a todos los que fueron asesinados por España y
por nuestra libertad.
Esta farsa de la foto y el verbo fácil iniciada por Rubalcaba no acaba con el terrorismo y el miedo. Sólo lo
encapsula y lo esconde, como hizo Txapote con la carita de Miguel Ángel. No
quiso ver.
A cambio del anuncio de
cese de “actividad armada”, la banda ha conseguido mucho. No ha necesitado
desmantelarse, entregar las armas, condenar los asesinatos cometidos, no han
colaborado para esclarecer los crímenes pendientes y no se arrepienten de su
historia pasada, que algunos ya han empezado a “blanquear”.
Hoy su brazo político es
fuerte y obtiene importantes cantidades de dinero proveniente de los impuestos
de todos los españoles: tiene 896 concejales en Euskadi, 297 en Navarra, 39
junteros en las Diputaciones vascas, 8 diputados en el parlamento navarro, 21
en el parlamento vasco y 2 diputados nacionales. Además gobierna instituciones
importantes como la Comunidad Foral de Navarra, el Ayuntamiento de Pamplona, y
muchas otras. Todos los logros de los asesinos y su brazo político son parte de aquella negociación, y de esta farsa.
A los ciudadanos nos queda
recordar lo que de verdad vivimos, y contarlo tal y cómo fue. Tal vez logremos que las futuras generaciones sepan la verdad. No dejéis de visitar la
página de la fundación Miguel Ángel Blanco para conocer mejor al héroe que hace 19 años se convirtió en el símbolo de la libertad.
El pasado domingo 26 de junio de 2016 se produjo el "sorpasso".
Elkarrekin ahal dugu – Unidos Podemos, que es la
candidatura compuesta por Podemos junto a Ezker Anitza- IU y Equo, lo ha hecho
realidad.
Los morados querían superar a la derecha de Mariano Rajoy pero se tienen
que conformar con la derecha de Ortuzar, un “sorpasso” en toda regla que
preocupa a los jeltzales.
El pasado 26J Unidos Podemos rebasó al PNV en las tres
provincias liderando así el “voto del cambio” en Euskadi. Frente a los 286.215 votos del nacionalismo
tradicionalista del PNV (24,91%), se han plantado 333.730 votos indignados y
españoles que representan al 29,05 % de los vascos.
Gráfico El Correo 27 junio 2016
Muchos vascos tememos un gobierno vasco formado por un conglomerado pro- Chavez y pro-islamismo que ponga en “solfa” nuestra forma
de entender los mercados y laexcelencia empresarial, la cultura del esfuerzo y la palabra dada, o nuestras creencias
y tradiciones.
Pero también estamos cansados del nacionalismo aburguesado
y sustentado en una sólida red clientelar, tejida al amparo de gobiernos traidores
a la Patria y a nuestros derechos.
Unidos Podemos cuenta con un mensaje directo, que se adapta
como un guante al marco creado durante décadas por el nacionalismo: “hay que
echar a Mariano Rajoy de la Moncloa”. Además les hemos oído hablar sobre “la plurinacionalidad del Estado” y sobre “el derecho a decir”, conceptos que dejan así de ser reivindicaciones propiedad exclusiva del
nacionalismo.
Gráfico El Correo 27 junio 2016
El PNV se ha quedado en un simplón eslogan: "voten al PNV porque vamos a representar
a los vascos en Madrid”. Este mensaje ya no cala. Le han comido la tostada.
El próximo 21-O son las elecciones autonómicas en Euskadi, y al PNV le urge elaborar una estrategia de campaña. Sus líderes
están lejos de ser agitadores como Arzallus, o carismáticos predicadores como Ibarretxe.
Ahora disponen de líderes grises nada modernos, que no parecen conectar a pie de
calle, y que se encuentran frente a tele –trovadores de moda que se dicen surgidos del 15M.
El
nacionalismo debe preocuparse porque en las dos últimas campañas
electorales el "sorpasso" se ha consolidado y son la primera fuerza en las
tres provincias.
El panorama político vasco deja reducidos a la irrelevancia
a Otegi y a la izquierda abertzale que saca dos diputados en Euskadi con
152.782 votos (13,39 %), y ninguno en Navarra.
Otegiy EH Bildu no se hunden por ser el brazo político de
una banda terrorista dormida, ni por su trayectoria infame, sino por falta de
atractivo de un líder que fue respetado únicamente desde el miedo, y por el desinterés por un proyecto político al que, sin atentados, nadie teme dar la espalda.