29 febrero 2016

EL CANDIDATO 2016: OTEGUI - III

El 26 de mayo de 2005 el juez Fernando Grande-Marlaska le imputó en la causa de las 'herriko tabernas' y Otegui pasó dos días en la cárcel, que es lo que tardó en pagar la fianza de 400.000 euros. Posteriormente “a Sección Segunda de la Audiencia Nacional consideró que en este caso se daba la excepción de cosa juzgada y por esta razón no fue juzgado.


En noviembre de 2005, el Tribunal Supremo le impuso una condena de 15 meses de prisión por llamar al rey Juan Carlos "jefe de los torturadores", pero la ejecución de la sentencia fue suspendida por el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco.

Continuaban los encuentros entre bambalinas con Eguiguren, el presidente del PSOE en Euskadi. Estos encuentros culminan en el "alto el fuego permanente" anunciado por la banda ETA en marzo de 2006. Otegi consiguió incluso que el presidente del gobierno en aquel momento se refiera a él diciendo que "Otegui es un hombre con un discurso por la paz".


El 30 de diciembre de 2006 ETA atentó con una furgoneta bomba en la terminal 4 del aeropuerto de Barajas (Madrid). En el atentado murieron los ciudadanos ecuatorianos Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio y la reacción de Otegui fue repugnante, culpó con descaro al Gobierno de España:


    
Tardó unos meses en volver a prisión por ser el "inductor" de los actos de kale borroka ocurrida por la muerte de dos presos de ETA. Quedó en libertad nueve días después tras pagar de nuevo una elevada fianza de 250.000 euros. Curiosa solvencia y liquidez la de Otegui, que a algunos nos hace recordar las terribles extorsiones a empresarios con las que ETA- Batasuna se ha financiado siempre en gran parte.

La participación de Otegi en el entierro de otra militante de ETA, Olaia Castresana, fallecida en 2001 en Torrevieja (Alicante) al manipular una bomba con la que quería asesinar, desembocó en un juicio celebrado en marzo de 2007. Otegui es absuelto después de que la Fiscalía, que inicialmente pedía para él una pena de quince meses de cárcel, retirara la acusación.

En 2007 la Audiencia Nacional le condenó a 15 meses de cárcel por enaltecimiento del terrorismo en un homenaje a Argala en 2003.

En diciembre de 2007, la sala de lo penal de la Audiencia Nacional ordenó el archivo de la causa en la que el juez Fernando Grande-Marlaska le investigaba por su participación el 20 de septiembre de 2003 en Bilbao en una manifestación en la que se homenajeó al miembro de ETA Arkaitz Otazua, muerto en un enfrentamiento con la Ertzaintza unos días antes.

En octubre de 2009 el juez decretó de nuevo su ingresó en prisión provisional tras ser detenido en el marco del caso Bateragune. El 16 de septiembre de 2011, la Audiencia Nacional le impuso una condena de 10 años de cárcel.
El 13 de enero de 2010, el Tribunal Supremo archivó la causa que sentó en el banquillo a Otegi, al entonces lehendakari Ibarretxe y a Patxi López, entre otros, por las reuniones que mantuvieron durante el alto el fuego de ETA de 2006.

En marzo de 2011, el Estado fue condenado por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos a pagar una indemnización de 20.000 euros por vulnerar la libertad de expresión de Otegi.


ETA declaró el 20 de octubre de 2011, ETA anuncia el "cese definitivo de laactividad armada” y el alivio llega a las calles de Euskadi y del resto de España. Se suceden las reacciones políticas:

  • Antonio Basagoiti (PP): "Hemos trabajado mucho y seguiremos haciéndolo hasta que entreguen las armas.
  • Patxi López: "Hemos conquistado la paz y la libertad. El comunicado de ETA confirma su derrota porque llega a su final sin haber conseguido ninguno de sus objetivos.”
  • Esperanza Aguirre (PP): "Los delitos de un asesino no prescriben porque declare que no va a matar más”.
  • Iñaki Azkuna (PNV): "Ahora tiene que haber otro paso, que desaparezca".


La Sala Penal del Supremo acuerda en mayo de 2012 mantener en prisión a Arnaldo Otegi al considerar que a lo largo de 2009 intentó reconstituir, a las órdenes de ETA, un órgano político continuador de la ilegal Batasuna a través de Bateragune. No obstante, rebaja a seis años y medio la condena a 10 que la Audiencia Nacional le impuso a él y a Rafael Díez Usabiaga.

A pesar de estar cumpliendo condena, el 23 de febrero de 2013 fue elegido secretario general de Sortu tras su congreso fundacional y con ello se da continuidad al blanqueamiento de su imagen. Se realizan declaraciones periódicas por parte de algunos personajes de relevancia cuestionable, en las que presentan a Otegui, falsamente, como víctima política y como un hombre de paz. En ese abundamiento de reconstruir la imagen se monta una plataforma denominada “free Arnaldo Otegi” que pide la “liberación de Otegi”, realiza manifestaciones y campañas.

En abril de 2013 Otegui fue galardonado junto con el entonces presidente del Partido Socialista de Euskadi Jesús Eguiguren con el premio Gernika por la Paz y la Reconciliación por «su aportación en la consecución de la Paz en Euskal Herria».

Otegui saldrá a la calle el próximo año tras rebajar casi a la mitad su condena inicial y sus palmeros organizan un “ongi etorri” por todo lo alto. Está convocado bajo el titular: “Sonrisa multitudinaria el 5 de Marzo en el Velodromo de Anoeta” y le dedican alabanzas que rematan tantos años de trabajo en la construcción de su candidato a lehendakari 2016.




El candidato proetarra Otegui a las elecciones autonómicas vascas del 21- O, se destapará a partir del 1 de marzo. La Junta Electoral Central tendrá la última palabra.



27 febrero 2016

EL CANDIDATO 2016: OTEGUI - II

El 28 de noviembre de 1999 ETA rompió la tregua mediante un comunicado en el que pudo leerse:

“el proceso que comenzó el año pasado está sufriendo un claro bloqueo y se está pudriendo, y en ese contexto,ETA ha tomado la decisión de reactivar la lucha armada respondiendo alcompromiso tomado en defensa de Euskal Herria”.


Ante esta ruptura de la tregua, Otegui es el encargado de leer, el 29 de noviembre del 1999, un texto en el que “explica” la ruptura de la tregua por parte de ETA: 


“ Herri Batasuna, su Mesa Nacional, quiere mostrar públicamente, delante de la sociedad vasca,española, francesa y delante de la comunidad internacional, su más absoluto despreciopolítico por las actitudes mantenidas tanto por los partidos políticos como poralgunos agentes mediáticos, teniendo en cuenta que esa es una crítica que nohacemos extendible a los trabajadores de esos medios. Creemos que tanto elPartido Socialista, la Unión del Pueblo Navarro, el Partido Popular, UDF o PSFhan actuado con absoluta irresponsabilidad política. No han planteado otraestrategia política que no sea la de la guerra y la provocación, y se hanmantenido inamovibles en una batalla contra la democracia, la razón y elsentido común.”

Un día antes de hacerse efectiva la ruptura de la tregua, el PNV que en ese momento tiene la Lehendakaritza gracias a los votos de Batasuna-ETA, responde al anuncio de nuevos atentados. Xabier Arzalluz abunda en apoyo y ofrecimientos a los violentos para colaborar hacia su Euskadi independiente: 


“…invitamos a las formaciones nacionalistasy en especial a EH-HB, a, de común acuerdo y desde la diferencia y el respetomutuos, establecer las bases de este proyecto, en sus contenidos, modos yritmos. Esta apelación a los partidos nacionalistas no ignora ni la pluralidadsocio-política de Euskadi, ni la existencia de otros proyectos políticos.”


Corría el año 2001 y Batasuna-ETA acumulaba fracaso tras fracaso en sus intentos de movilizaciones social, así como una larga lista de crímenes, atentados y extorsiones en un clima de imposición del terror en las calles de Euskadi. José María Aznar (PP) gobernaba en la Moncloa con mayoría absoluta, PSOE y PP sellaron el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo, la Ley de Partidos sería aprobada el año siguiente.


En ese contexto, HB se refunda en Batasuna, y elige a Otegi como portavoz. Este comienza a reunirse en secreto y a título personal con el presidente del PSE-EE, Jesús Eguiguren, en el caserío Txillarre de Elgoibar. Son tiempos de oscurantismo y cocina a espaldas de los ciudadanos y de las instituciones, que más tarde desemboco en el fallido proceso de paz de 2006.


Jesús Eguiguren (izquierda) y Arnaldo Otegi, personajes clave en el proceso de diálogo, 

en una reunión mantenida en diciembre de 2004. / EFE
Jesús Eguiguren (izquierda) y Arnaldo Otegi,
 personajes clave en el proceso
de diálogo,  en una reunión mantenida
 en diciembre de 2004. / EFE

En esos años Otegui ideó difuminar su imagen de terrorista y secuestrador en ETA militar, para poder construir una imagen aceptable por el nacionalismo de derechas. En 2004, surgió en algunos medios de comunicación el nuevo perfil de Otegui, al que se empezó a llamar el Otegi posibilista. 



El portavoz de Batasuna se presentó en el Velódromo de Anoeta "con una rama de olivo en la mano" y el entramado Batasuna -ETA expresó la posibilidad de separar la negociación política de la "técnica", término con el que se refirío al terrorismo de ETA.




(Continuará)

20 febrero 2016

EL CANDIDATO 2016: OTEGUI - I


Nerea Alzola
El próximo 21 de octubre de 2016 se celebrarán Elecciones Autonómicas en Euskadi. Las previsiones apuntan a un futuro de continuidad del nacionalismo y a una sociedad con privilegios cada vez más acentuados para el peneuvismo en detrimento de los que pensamos diferente. Eso dicen las encuestas y los entendidos.
Desde mi punto de vista, la incógnita que temo pronto se despeje,  es la gestión del Candidato Otegui. El autoerigido líder de la izquierda abertzale hace una década, es en realidad, un buitre que goza hoy de una artificial imagen de águila real, es una hiena que va de lobo, una rata disfrazada de lindo gatito.
En los últimos años, tanto desde un escaño como desde la cárcel ha querido influir en la vida política española, y en cierto modo, lo ha conseguido. Ha logrado que, tontos útiles de diferentes partidos le proporcionen un lavado de imagen....inimaginable en la década de los 80, cuando tipos como él, eran tratados como lo que son: terroristas.
Recordamos que hoy sigue en prisión como consecuencia de una sentencia del Tribunal Supremo por tratar de reconstruir la ilegalizada Batasuna "siguiendo instrucciones de ETA”. El TS rebajó de diez a seis años y medio de prisión la condena que impuso la Audiencia Nacional al ex- portavoz de Batasuna Otegui y al exsecretario de LAB Rafa Díez Usabiaga. Batasuna -ETA intentará vincular la pena de inhabilitación que incluye la condena a la de privación de libertad, cosa que no debiera permitirse por la Junta electoral Central.

Repasemos algunos trazos de la vida del “candidato construido” en los últimos años:

Se llama Arnaldo Otegui Mondragón y nació en Elgoibar allá por el año 1958. Con 19 años ingresó en la banda ETA político-militar y en 1981 en ETA militar.
En 1987 Otegui fue condenado a seis años por participar en el secuestro del director de Michelín en Vitoria, Luis Abaitua. Salió en 1990 cumpliendo únicamente la mitad de la condena.
En 1989 fue juzgado y absuelto por el secuestro del exdiputado de UCD Javier Rupérez, que fue retenido durante 30 días y abandonado de madrugada junto a la gasolinera del kilómetro 233 de la N-1 (La Varga). El fiscal solicitaba 29 años de prisión, pero no se pudo probar suficientemente su vinculación con el secuestro.
A pesar de su trayectoria delictiva, Otegui iba en listas electorales de HB y accedió por primera vez al Parlamento Vasco en 1995, sustituyendo como diputado a Begoña Arrondo, en ese momento también condenada por colaboración con banda armada.
Consiguió erigirse en el principal portavoz de Herri Batasuna (HB) en 1997, también con otro “golpe de suerte”, aprovechando el encarcelamiento de toda la Mesa Nacional de Batasuna por la difusión de un vídeo de ETA durante la campaña electoral.

(continuará)


27 noviembre 2015

Es un ejercicio de higiene moral leer los artículos de Ana Velasco. Hace un mes, El Mundo publicó este:

ETA está en las instituciones.
El ministro del Interior afirma que ETA está derrotada, que ya sólo está en las cárceles y que lo único a valorar es su disolución. Ojalá la percepción del ministro respondiese a la realidad y se produjese una disolución de la banda que significase su desaparición de la escena pública, que nadie justificase su existencia y que se deslegitimaran sus planteamientos. Pero, desgraciadamente, los hechos son tozudos y lo que nos muestran es que centenares de ayuntamientos del País Vasco y Navarra están encabezados por acólitos o simpatizantes de ese terrorismo que consideran redentor, al que jamás condenarán y a cuyos criminales ensalzan siempre que tienen ocasión.
La realidad es que el actual Gobierno de Navarra está sustentado por un partido que no condena el terrorismo y cuya portavoz ha dicho que no hay que alegrarse de las detenciones de etarras; la realidad es que un diputado del Parlamento Vasco, Iker Casanova, pasó 11 años en la cárcel condenado por pertenencia a banda armada y que Hasier Arraiz, presidente de un partido político legal, ha dicho públicamente que "matar fue acertado" y que los asesinos de ETA son "hombres y mujeres capaces de dar su vida por un sueño"; la realidad es que el senador del Reino de España Iñaki Goyoaga va a ser investigado por el Tribunal Supremo por integración en ETA; la realidad es que Sabino Cuadra, uno de esos diputados de uno de esos partidos que se legalizaron como consecuencia de la negociación, ofende a los españoles cada día con su indigna presencia en el Congreso y ha roto impunemente las páginas de la Constitución desde la tribuna de oradores; la realidad es que la alcaldesa de Hernani que pidió un aplauso para los asesinos de la T4 formará parte de unas listas para ser diputada en el Parlamento de España.


La realidad es que estamos disimulando y mirando para otro lado, aceptando tácitamente el final del terrorismo que a los nacionalistas les conviene y por el que trabajan incansables: el de la impunidad y la legitimación, sin derrota política. Por eso disimulamos y miramos para otro lado cuando el Gobierno Vasco dedica 20 millones de euros en cuatro años a un plan de paz y convivencia que pretende equiparar los asesinatos de ETA -a los que denomina "vulneraciones del derecho a la vida"- con "los abusos policiales" y cuando anuncia públicamente que apoyará homenajes a etarras fallecidos. Y por eso también disimulamos sin replicar cuando los nacionalistas en bloque protestan porque se detenga a los dirigentes de la banda y se muestran contrarios a "un final policial" es decir a que se pueda detener y juzgar a los delincuentes por sus delitos como es consustancial en cualquier Estado de Derecho.
La realidad es que ETA no sólo está en las cárceles -cada vez más vacías, por cierto- sino que está en las instituciones y que su pretensión es alcanzar el poder en el País Vasco, con Arnaldo Otegui a la cabeza -ya ha empezado su orquestada campaña de imagen-. Y por mucho que miremos para otro lado, por mucho que se haya impuesto la consigna del silencio y del dejar hacer con respecto a un asunto en el que parece que todo está pactado y "amortizado", ETA y sus aliados siguen adelante con sus planes y sus planes siguen siendo los mismos de siempre.
Ana Velasco Vidal-Abarca es hija de Jesús Velasco, asesinado por ETA en 1980, y de Ana María Vidal-Abarca, fundadora de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT).

16 junio 2015

Hasier Arraiz



Los terroristas están 
tan fuertes, tan forrados y tan blanqueados 
que no parecen terroristas.

Nerea Alzola
La sensación producida en la gente decente por Hasier Arraiz cada vez que éste abre la boca es de desesperanza y tristeza. Porque dice lo que dice y porque, desgraciadamente, es respondido siempre con boato por los políticos de turno reafirmándole con estas réplicas como cuasi demócrata. 

No me malinterpreten. Es que me cuesta verle como un ciudadano limpio y sin historia detrás. Cuando veo a Arraiz en la televisión recuerdo, por ejemplo, al Fiscal Superior del País Vasco pidiendo 6 años de prisión para él. Según Calparsolo actuaba "al servicio de las actividades y finalidades de ETA” con una participación "activa y consciente, desde su responsabilidad en la estructura de la Batasuna clandestina reorganizada”. 

Antes tipos como él eran proetarras y sus formaciones ilegales, ahora actúan como si fueran uno más. Pero lo cierto es que no puedo olvidar que este tipo aplaude la historia sangrienta de ETA y ahora continua representando lo mismo. Yo creo que no soy la única que tiene esa sensación de tristeza. 

La izquierda abertzale de Ternera y De Juana Chaos decía las mismas cosas que Arraiz dice hoy: “La única violencia es la del Estado español, la única amenaza violenta es la de la Guardia Civil y el resto de cuerpos represivos del Estado y por eso reclamamos que se vayan… porque no los queremos”. 

Este tipo repugna a muchos vascos que pensamos que gracias a la “guardia civil y el resto de cuerpos represivos” hemos podido ser libres en una sociedad enferma por el odio de unos y el miedo de otros. Pero no es nuevo, Batasuna ya lo decía antes. El mismo Arraiz mantiene pues su discurso; él mismo formó parte de la mesa nacional de batasuna allá por 2007. 

Este joven, en cuyo rostro y gestos se refleja el odio de un adoctrinamiento perverso, nunca será a los ojos de muchos un ciudadano legitimado para hacer política. Sin embargo, la campaña de lavado de imagen es muy potente y nos está pintando al personaje como si fuera un respetable político. 

A pesar de que Arraiz dice hablar en nombre de un pueblo, la realidad es que sólo le avalan siglas que son el brazo político de ETA, hoy Sortu o EH Bildu. Esto también lo hacía Batasuna cuando el 2 de mayo de 2002 Otegi hablaba desde el atril en el Parlamento Vasco señalando a Iturgaiz "Ustedes, fascistas, creen que con nuestra ilegalización algo van a conseguir, pero no van a conseguir nada. Este pueblo ganará". 

Arraiz representa la antigua ETA, y ahora además a la ETA reinventada. Es el “miniyo” de Otegui pero sin su audacia. 

Es, además, la imagen del fracaso político de un Estado que se ha rendido al mercadeo. Es un fracaso porque no ha habido rendición de cuentas de tantas décadas de atentados. Y sin justicia no hay perdón ni dignidad. Este no es un proceso limpio, veraz y cicatrizador, sino una farsa que sigue adelante tapando la boca a los débiles para que “no molesten”. 

En esta farsa, ETA gana el poder y los políticos ganan únicamente la venta política de la propia farsa. Los terroristas están tan fuertes, tan forrados y tan blanqueados que no parecen terroristas. El chantaje al Estado no parece tal porque pocos lo denuncian, y a estos que lo hacen, se les aniquila social y políticamente. 

ETA se ha reinventado. 

A pesar de la soma que nos suministra el Gobierno pretendiendo “un mundo feliz” de Huxley, y al margen de la frivolidad de algunos políticos vascos, muchos seguimos creyendo que otra política es la eficaz. La única política de pilares sólidos es la que se hace desde la verdad y la dignidad, con la ley de todos en la mano y sin subterfugios. 

Hoy, tristemente, Arraiz da el carné de vasco o autorización para ser actor en un teatro que podría entrar en su acto final. EH Bildu ha propuesto un escenario “para el desarme de ETA con la destrucción sus arsenales”. 

Arraiz quiere que el gobierno vasco del PNV vista legalmente este paripé. Cree que "es fundamental" en esta cuestión "que exista un marco legal, el mejor posible y el que más garantías pueda ofrecer para que ese desarme cuente con las condiciones que se necesita y que esté perfectamente garantizado". 

Añade a lo anterior: "Pensamos que el Gobierno español y el francés tienen que participar, pero consideramos que, dadas las actuales circunstancias y la actitud de ambos gobiernos, hay que optar por otro tipo de fórmulas.” 

Todavía recuerdo el vídeo en el que dos supuestos etarras se reunían con los autodenominados verificadores para enseñarles tres pistolas llevándoselas después. Sólo tres pistolas. Un ridículo espantoso que provocó ríos de tinta e indignación por la evidencia del intento de engaño burdo con una cuestión tan grave. 

Vamos a ver a qué se refieren ahora con “desarme de ETA con la destrucción de sus arsenales” y con esa solicitud de cobertura legal que le reclaman a Urkullu.                                                                                                                                                                                                             
FOTO: elconfidencialdigital.com




Copyright © THE WORLD PRESS PROJECT SL

30 mayo 2015

Síntomas

Después de ser intimidadas y coaccionadas, 
ahora, quienes deberían mostrar solidaridad, 
les exigen que olviden

A lo largo de esta semana, numerosos medios de comunicación han dedicado páginas enteras y amplios espacios a un terrorista, Iñaki Rekarte. El etarra ha escrito un libro en el que narra cómo se separó de la banda “por amor”, ha expresado su arrepentimiento y ha pedido “perdón” a sus víctimas. Su actitud crítica con ETA ha sido elogiada por muchos, a pesar de que otros cuestionan fundamentales carencias: ¿ha colaborado el etarra con la justicia, como le exige la ley? ¿Por qué no destina a sus víctimas, a las que debe una ingente indemnización económica, los ingresos de su libro? La atención mediática recibida recuerda las palabras del protagonista de la película “Cinco minutos de gloria”, en la que se muestra cómo los terroristas son ensalzados cuando dicen arrepentirse, mientras sus víctimas son sometidas a una gran presión por no recompensarles con un imposible perdón: “A la gente le fascina darle la mano a un asesino”. 

Jon Viar, un director de cine nacido en 1985, devuelve a las víctimas su protagonismo en su excelente corto “Síntomas”. Este joven bilbaíno afincado en Madrid conoce la sociedad vasca y los efectos del terrorismo que hoy tantos ciudadanos y dirigentes políticos desean ignorar. Y por ello denuncia a través del cine los síntomas de una sociedad enferma que elude hacer frente a los estragos del terrorismo después de que ETA haya amenazado y asesinado durante cuarenta años. Al fin y al cabo, las víctimas y los amenazados fueron una minoría a la que hoy se les obliga a “pasar página”. Después de ser intimidadas y coaccionadas, después de haber vivido en condiciones absolutamente anormales, ahora, quienes deberían mostrar solidaridad, les exigen que olviden. No se puede olvidar que todavía se sufren los efectos del terror. No es posible olvidar si el duelo por la pérdida de sus seres queridos, por el miedo padecido, todavía es un asunto pendiente en una sociedad en la que una parte significativa de la misma aplaude a los asesinos. 

Jon Viar muestra con sensibilidad y rigor los efectos del terrorismo en una de esas víctimas. También evidencia la humillación constante a la que las víctimas son sometidas cuando se intentan esconder sus derechos, cuando se subestima cómo la violencia psicológica ha alterado por completo sus vidas y la sociedad les crítica por no ser capaces de perdonar a los que no piden perdón o lo hacen sólo para conseguir la excarcelación. Viar desentraña con maestría la maldad política de una sociedad enferma que ha apostado por una peligrosa desmemoria. 

A lo largo de este cortometraje de 5 minutos y 53 segundos pasamos por estados de ánimo diferentes. Al principio la historia desconcierta hasta que nos sitúa en una escena de terror físico que resulta familiar; es el momento del “clic”. 

A partir de ahí la frustración del protagonista nos hace ver la indefensión que siente y ésta tiene su punto álgido en una frase: “Me pidieron perdón”. La dicen las víctimas y no los culpables, es otro de esos síntomas en una sociedad enferma. 

Son los malditos síntomas que evidencian esta enfermedad lo que Viar nos muestra con audacia y destreza como si lo hubiera vivido. Quizá lo ha vivido de cerca, es probable. 

El protagonista habla sobre una situación concreta y el impacto personal de la misma. Son muchas esas “situaciones concretas” por las que han pasado varios miles de personas en estos últimos cuarenta años y los efectos de éstas que se pueden controlar, pero no se pueden evitar. 

El miedo a ser asesinado en cualquier momento, o peor aún, a que asesinaran o secuestraran a uno de tus seres queridos, ha sido un condicionante de vida durante demasiado tiempo por no doblegarse ante el mal y ceder al chantaje. Hoy el miedo no ha desaparecido, porque los asesinos siguen estando ahí, organizados, con más poder económico que hace una década, sin disolver la estructura de la organización terrorista, con su brazo político legalizado e integrado en muchas instituciones democráticas. Y los amenazados y víctimas con sus vivencias y miedos se cruzan por la calle con asesinos sonrientes, libres y triunfantes que ya no atentan porque han conseguido doblegar a esta sociedad enferma que les premia por dejar de matar. 

No dejen de ver “Síntomas”. 

Les escandalizará. 


https://www.youtube.com/watch?v=M5FRZjr_YA4




https://neupic.com/articles/sintomas
Copyright © THE WORLD PRESS PROJECT SL

08 mayo 2015

Las Sombras Olvidadas de Euskadi

Se ofrecen para luchar contra el yihadismo, 
colaborar en la protección de mujeres maltratadas 
o acompañamientos en repatriaciones

El 20 de octubre de 2011 la banda terrorista ETA anunció “el cese definitivo de su actividad armada”. Meses antes de este comunicado muchos vascos vimos y sufrimos movimientos y decisiones sorprendentes. 

En mi caso como Concejal –Portavoz del PP del Ayuntamiento de Sondika viví, con ETA en plena actividad delictiva, cómo me retiraban los escoltas precipitadamente y sin información. Fueron varias las remesas de retiradas de protección que a muchos vascos nos iban dejando pasmados y desprotegidos ante una realidad en la calle de amenaza y coacción. 


El gobierno de Rodríguez Zapatero con Rubalcaba al frente del ministerio del Interior, en coordinación con el Lehendakari del gobierno vasco Patxi López desarrollaron una política antiterrorista de cesión y diálogo con los asesinos. Muchos nos sentimos “moneda de cambio” cuando nos quitaron la protección, pero seguramente fue sólo un miserable “signo de buena voluntad y de confianza” hacia los verdugos en el mal llamado “proceso de paz”.

Mientras los amenazados vivían todo esto, sus escoltas pasaban progresivamente a engordar la lista del paro aliviados pero resignados. 

Cuatro años después, son pocos los escoltas que han logrado rehacer su vida laboral y reorientar su carrera hacia labores demandadas, así que han decidido organizarse. La Asociación “Las Sombras Olvidadas de Euskadi y Navarra” (A.L.S.O.E.N.) desembarcó en Madrid ayer, 9 de abril de 2015, dispuesto a adquirir visibilidad, a ser escuchada y a aportar propuestas. 

Estuve ayer muy temprano recibiéndoles a su llegada a Ventas, donde el presidente de la asociación, Manuel Jiménez, amablemente explicó a los lectores de neupic.com los motivos que les han traído a Madrid. Jiménez quiso destacar que “son profesionales formados en antiterrorismo, en violencia de género” y “formados con dinero público”. Llegan animados y con sus objetivos claros, se ofrecen al Gobierno “para luchar contra la barbarie islámica, machista” y que “se cumpla una promesa de recolocación”. 

Les dejo las declaraciones del presidente de A.L.S.O.E.N para neupic.com: http://youtu.be/w7fdxI29Yws 

En su manifestación hicieron tres paradas reivindicativas: el Ayuntamiento de Madrid, el Ministerio del Interior y la sede nacional del Partido Popular. También tuvieron la ocasión de rendir homenaje a Los Caídos por España en el monumento dedicado en el Paseo del Prado. 

En la parada frente a la sede del PP tuvieron ocasión de charlar con el diputado popular Pablo Casado que escuchó muy amablemente las solicitudes de los representantes de la asociación. Casado fue jefe de gabinete de Aznar, el Presidente que más ha hecho contra ETA y por la libertad en Euskadi en toda la democracia y por tanto, conoce de primera mano la realidad que vivimos allí todos esos años porque la seguía muy de cerca. 

Las propuestas escritas en forma de dosier viajaron con ellos hasta el Ministerio del Interior en dónde lo entregaron. En ese dosier se ofrecen como profesionales competentes y formados adecuadamente para difíciles tareas como por ejemplo luchar contra el yihadismo, colaborar en la protección de mujeres maltratadas o acompañamientos en repatriaciones. 

Ellos dicen que esperan ser escuchados por el Ministerio y que se revise aquel plan de privatización de la vigilancia en las cárceles españolas que el Ministerio confirmó en aras a “optimizar recursos” y dar una salida laboral a los escoltas del País Vasco y Navarra. 

El secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, reconoció que sí existió un "pacto de caballeros" con empresas del sector para subcontratar a estos profesionales pero que su contratación depende de la "voluntad de las empresas". "El compromiso obviamente existía pero sobre la base de que los afectados tenían que aceptarlo voluntariamente. Hay escoltas a los que no les interesa ser vigilantes porque son profesiones distintas o desplazarse a trabajar a otras provincias. [...]. No se ha dejado tirado a nadie" 

Existen medidas e iniciativas para aprovechar la experiencia y formación del colectivo de escoltas. La situación en la que se encuentran es un efecto más del terrorismo y merecen el apoyo de todos. 


Fotos cedidas por la A.L.S.O.E.N.





Publicado en neupic.com el 10 de abril de 2015